Se dice que hacia los dos años de edad, la persona pasa por su "primera adolescencia", una época rebelde y difícil, en que las broncas son constantes y absurdas, en que parece que se empeñan en llevar la contraria y decir que no a todo. ¿Te suena? Pues quédate, que el tema tiene mucha miga (y el post, también).
Como seguramente habrás adivinado, sea a los 2 años o más tarde, sí, es una fase necesaria, y no, no te la puedes ahorrar ¡Es más! ¡No te la quieres ahorrar por nada del mundo! Y ahora verás porqué:
Hay cosas que, sobre todo de adultos, valoramos mucho en nosotros mismos y en los demás. El autoconocimiento, la autoestima... Saber lo que queremos, defender tanto nuestras ideas como nuestra integridad e intimidad; ¿Cierto? Y por supuesto, queremos que nuestras crianzas desarrollen todo esto. (Ya ves por dónde voy ¿verdad?)
/PARÉNTESIS PARA ENTENDERLO MEJOR:
Hacia los dos años de edad, la persona ya suele ser completamente autónoma para desplazarse y descubrir su entorno. Así mismo, y mientras lo hacía, habrá ido descubriendo su cuerpo. Su cuerpo... Un "objeto" diferenciado e individual. Un "objeto" único. Un "objeto" que le representa, que él o ella (o elle) habita y mediante el cuál, vive. Se ha descubierto como individuo. Pero necesita confirmarlo. Así que, como buenos exploradores, prueban. Si tu dices A, ellos dirán, "A no." Y a ver qué pasa. A ver si tu puedes seguir por A y ellos por... otra cosa, porque eso es lo que son, OTRA PERSONA.
/Fin del paréntesis.
La crianza respetuosa parte de esa premisa: ser conscientes de que el niño es ya otra persona, a quién debes respetar y tratar como tal, para que, con el ejemplo y situaciones adecuadas, desarrollen las competencias personales óptimas para una vida plena.
¿Eso quiere decir entonces que no se pueden poner límites? ¿Que hay que hacer todo lo que dice el niño? ¡Por supuesto que no! ¿A caso tu haces todo lo que te dicen los demás cuando los respetas? ¿Es eso respeto... u obediencia? ¿Queremos que los niños (o los demás) nos obedezcan o que nos respeten?
A parte de que el niño depende de ti, por tanto, su seguridad y cuidado es tu responsabilidad (no la suya), piensa en lo importante que es demostrar y respetar límites a los niños;
- Marcar límites de manera asertiva: necesitan saber marcar ese límite entre el "yo" y los demás de formas más respetuosas y amables que simplemente chillando "NO". Hay muchas maneras, y a ti como modelo (es decir, tomando el rol de quien marca un límite), cada situación te permitirá un abanico distinto. ¡Decir "no" no es la única forma!
-Mantener límites de manera asertiva y efectiva: a veces un "No" no es suficiente, a veces hay que dar explicaciones y otras hay que salir de esa situación.
-Respetar los límites de los demás: esto lleva implícito respetar al otro, y, a menudo, conlleva una autoregulación emocional, pues a nadie le gusta recibir un "no". Hay que desarrollar estrategias para aceptar y transitar momentos de frustración.
-Reflexionar y poder cambiar de opinión: cuando es de manera reflexiva, sincera y libre (sin coacción), si antes dijo que no queria vestirse y ahora sí quiere, ¿Por qué no? No es indigno reconocer un error y rectificarlo, así que no hay que señalarlo como si lo fuera.
En cada una de estas situaciones, tu serás el modelo a seguir.
Así que piensa...
"¿Cómo quiero que marque sus límites?
¿Cómo quiero que acompañe las emociones del otro?
¿Cómo quiero que respete los límites de los demás?
¿Cómo quiero que mantenga los límites que son innegociables?
¿Cómo lo estoy haciendo yo? ¿Estoy siendo coherente con lo que pretendo enseñar?"
Recuerda: nunca es tarde para reconocer, reflexionar, rectificar y aprender a hacer las cosas de un modo distinto.
.png)
Comentarios
Publicar un comentario